domingo, 2 de octubre de 2011

Los que quedan

La Pesadilla Americana
Por Italia Guzmán

Estaba en mi cama viendo videos sobre Peña Nieto porqué estaba haciendo una tarea de un materia llamada Comunicación política, cuando llamó mi atención un video llamado “Los invisibles”.

Resultó que “Los invisibles” es un documental dirigido y producido por Marc Silver y Gael García Bernal. Narrado desde las entrañas de los sucesos que viven los migrantes que se dirigen a Estados Unidos, y que al pasar por México viven situaciones terribles donde las violaciones sexuales, maltratos, secuestros, corrupción, extorsión, asesinato y desaparición de seres humanos, estos todos actos que violan absolutamente todos los derechos humanos. Situaciones desdeñables que viven a cargo de gente mexicana.

¿Por qué los mexicanos nos comportamos como nuestros incómodos vecinos del norte? Nos quejamos a diario de toda la impunidad, maltrato y sobre todo discriminación que recibimos de parte de Estados Unidos. ¿Por qué nos comportamos igual que ellos? ¿Se supone que se aprende a chingadazos, no es cierto?

Los migrantes son seres humanos que tienen el mismo número de ojos, manos y pies, las mismas necesidades que cualquiera que se diga llamar ser humano, pero sobre todo tienen corazón y sienten como cualquier ser humano en la tierra.

Lo que más me sorprende es que esta gente sabe que están expuestos a ser tratados como animales, como basura; y aún así insisten es hacer toda la travesía que ellos mismos han llamado la pesadilla americana.
Estas personas solo desean una mejor vida para ellos y sus familias. Creen que en otro país conseguirán esa independencia económica que necesitan, aunque les cueste su integridad como seres humanos y en el peor escenario, su vida.

Las mujeres se inyectan métodos anticonceptivos antes de emprender el viaje para no embarazarse porque saben que las van a violar. No puedo sostener ni una sola imagen de cómo sería mi violación; porque mi cuerpo, mi mente y mi alma la repudian totalmente. Preferiría un balazo en la cabeza antes de sentir un cuerpo extraño, totalmente ajeno a mi vida saciando una necesidad animal.

Vivir en las fronteras de México, es presenciar y ser testigos de situaciones realmente tristes y lamentables. ¿Hasta cuándo dejaremos de comportarnos como animales?

Todos nos vamos a morir y nada nos llevaremos, sólo nuestra alma. ¿Por qué nos aferramos a las cosas si ni siquiera nuestros hijos nos pertenecerán? Solos llegamos al mundo y solos nos vamos a ir.

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