domingo, 30 de octubre de 2011

Editorial

Honor a quien honor merece

Libertad, responsabilidad, poder, participación, compromiso son algunos de los valores que están involucrados en el quehacer ciudadano. No obstante en la práctica la imagen real se aleja mucho de la ideal. Tal vez porque no cualquiera está dispuesto a vivir todas las consecuencias de ser y comportarse como ciudadano.

Allí entrarían los periodistas con su traje de Súper héroes informando y denunciando lo correcto e incorrecto de la sociedad. Sin embargo ellos también caen en las redes del poder, miran por debajo a los demás, a los que no viven por el periodismo, hasta cierto punto llegan a participar en el ejercicio de la discriminación, ¿Dónde está toda esa humildad y misericordia por los demás?

A los que no leen lo que ellos creen que son los libros correctos, los que no son letrados, los que no viajan y conocen nuevos lugares; todos ellos son productos inactivos que no deberían de existir en una sociedad. En este contexto los periodistas se alejan del concepto de ciudadano, porque creen ser y vivir en otro mundo.

Es tan respetable y admirable el trabajo de un periodista, así como el de un maestro, o un empresario; pero como cualquier ser humano con poder, el suelo se pierde, y el ego sube hasta lo más alto del cielo.

Tal vez ellos tienen que lograr que la sociedad desarrolle la capacidad para asumir compromisos en un ambiente social y político con el que se logra una identificación al sentirse parte de él, logrando convivir. No obstante es un trabajo de los que se dicen llamar ciudadanos con los que vienen de otro planeta: los periodistas; es un trabajo de las dos partes.

Algo es seguro: ser libre es ser ciudadano. Ni los periodistas son libres porque le tienen q entregar cuentas a la sociedad y esta tampoco es libre porque está llena de creencias que no la dejan actuar.

2 comentarios: